(http://lta.today.reuters.com).- El gobierno peruano negó el jueves estar detrás de una supuesta persecución política contra el ex presidente Alejandro Toledo y el opositor Ollanta Humala, luego de que la justicia local inició por separado procesos en su contra en la útima semana.
Toledo, quien gobernó el país entre el 2001 y el 2006, es procesado por su presunta participación en una falsificación de firmas para inscribir a su partido político, el mayor escándalo de corrupción que enfrentó durante su mandato.
Por su parte Humala, un militar retirado que postuló a la presidencia de Perú, enfrenta un proceso por ser el supuesto instigador de una rebelión que lideró su hermano contra el gobierno en el 2005 y que dejó seis muertos.
"Les aseguro que no. Estas son decisiones judiciales autónomas en las que no tenemos absolutamente nada que ver y espero que salgan bien librados ambos, no le deseo mal a nadie," dijo el primer ministro Jorge Del Castillo, a la radioemisora local CPN.
El jefe del gabinete descartó que exista "una sospechosa coincidencia" en estos casos y criticó que los seguidores de Toledo y Humala se defiendan de las acusaciones en su contra atacando al gobierno, hecho que consideró "poco serio."
"Tendrían que defenderse con argumentos y sin insultar (...) El Poder Ejecutivo no tiene ninguna vinculación con las decisiones del Poder Judicial," agregó Del Castillo.
El ex presidente Toledo, que niega los cargos, se encuentra actualmente en Estados Unidos y no hay una fecha establecida de cuándo regresaría al país, según sus colaboradores.
Toledo sucedió a Alberto Fujimori, quien en el 2000 huyó a Japón abandonando la presidencia de Perú tras develarse que su entonces jefe de espías, Vladimiro Montesinos, lideró el mayor escándalo de corrupción en la historia del país.
El miércoles, el gobierno del presidente Alan García volvió a arremeter contra Toledo al mostrar facturas por 336 millones de soles, 105 millones de dólares, en "gastos excesivos" de su familia en el palacio de gobierno durante la anterior gestión.
Los seguidores de Toledo acusaron a García de dirigir una "fábrica de denuncias" contra el ex presidente y anunciaron que demandarán por prevaricación a la jueza que lleva el proceso.
Los partidarios de Humala afirman, por su parte, que el juicio contra su líder no tiene sustento porque el ex candidato presidencial estuvo en Corea del Sur como agregado militar cuando su hermano Antauro lideró la fustrada rebelión del 2005.
Humala está procesado actualmente por violaciones a los derechos humanos, supuestamente cometidas en 1992, mientras era jefe de una base militar en una zona de la selva donde imperaron la guerrilla de Sendero Luminoso y el narcotrófico.




